12 tiendas,
un solo panel.
Una cadena de retail con 12 tiendas en Barcelona y Girona no tenía visión central ni red estable. Unificamos videovigilancia, red entre tiendas y Wi-Fi de clientes. Ahora lo ven y gestionan todo desde un único panel.

Cada tienda iba por su cuenta
Sin visión central, las incidencias y la seguridad dependían de cada local.
Sin visión central
Doce tiendas, doce sistemas distintos. Nadie veía el conjunto en tiempo real.
Pérdidas e incidencias
Robos y mermas difíciles de probar y de prevenir sin grabación fiable.
Red inestable
El TPV y el Wi-Fi de clientes competían por la misma conexión en cada local.
Todas las tiendas, conectadas y vigiladas
Una arquitectura común para las 12, gestionable a distancia.
Videovigilancia IP
Cámaras IP en cada tienda con grabación cifrada y acceso desde el móvil, conforme al RGPD.
Red troncal VPN
Túneles VPN entre tiendas y central para verlo todo desde un único panel seguro.
Portal cautivo de clientes
Wi-Fi de clientes separada del TPV, con portal cautivo y control de acceso.
Dashboard de ocupación
Panel con ocupación en tiempo real para entender el flujo de clientes por tienda.
Control de toda la cadena
Doce tiendas no son una tienda repetida doce veces
Cada local abre con lo que hay y con quien está disponible. A los tres años, la cadena tiene doce sistemas distintos y ningún sitio desde donde mirarlos.
El síntoma visible es que nadie ve el conjunto. El síntoma caro llega antes de lo que parece: cuando hay un incidente, hay que llamar a la tienda, pedir que alguien busque el grabador, dar con la contraseña que puso el instalador de turno y descubrir que el disco lleva meses sin grabar. El vídeo que no se puede recuperar no sirve como prueba.
Después está la red compartida. El terminal de cobro y el Wi-Fi de clientes conviviendo en la misma conexión no es solo un problema de velocidad los sábados: es exponer el sistema de pago a los dispositivos de cualquiera que entre por la puerta. El portal cautivo separa esos dos mundos y de paso permite saber cuánta gente se conecta y cuándo.
Unificar no significa centralizar las grabaciones. Lo que funciona en retail es grabar en local y mirar en central: cada tienda guarda su vídeo cerca, y una conexión cifrada permite consultarlo desde la central sin abrir puertos ni exponer nada a internet. Así una tienda incomunicada sigue grabando, y nadie tiene que fiarse de que la línea aguante.
Y hay una consecuencia que se olvida: la normativa se multiplica por doce. Doce carteles informativos, doce plazos de borrado, un único responsable y un único procedimiento para responder a quien pida su imagen. Con sistemas distintos en cada local, ese procedimiento sencillamente no existe.
Cómo se ordena una cadena
Cuatro decisiones que valen igual para tres tiendas que para treinta.
El mismo equipo en todas
Mismo modelo de cámara, de grabador y de router. Encarece la primera tienda y abarata todas las demás, incluido el soporte.
Tres redes separadas
Cobro, cámaras y Wi-Fi de clientes, cada uno en lo suyo. Es la medida que más protege el terminal de pago.
Acceso central cifrado
Ver las tiendas por túnel cifrado, nunca abriendo puertos en el router de cada local. Lo segundo se acaba pagando.
Un solo procedimiento
Mismo cartel, mismo plazo de borrado y un responsable para toda la cadena. Doce criterios distintos son doce riesgos distintos.
Lo que sueles preguntar
¿Hace falta cambiar todo a la vez?+
No, y de hecho intentarlo suele salir peor. Lo habitual es fijar primero el estándar —qué modelo de cámara, de grabador y de router se va a usar en todas las tiendas a partir de ahora— y aplicarlo en las tiendas que abren nuevas o que ya tocaba renovar por avería o fin de vida del equipo. El resto de la cadena se va migrando por tandas, priorizando las tiendas con el sistema más viejo, hasta cubrir toda la red en un plazo razonable en vez de parar la actividad de todos los locales a la vez. Lo que sí conviene evitar mientras dura la migración es seguir sumando sistemas distintos: si una tienda necesita cambiar el grabador este mes, es el momento de instalar ya el estándar nuevo y no un tercer modelo que habrá que sustituir otra vez. Cada excepción que se añade durante la transición es un sistema más que mantener después.
¿Se pueden ver todas las tiendas desde el móvil?+
Sí, con acceso identificado por usuario y a través de un túnel cifrado hasta cada tienda, no abriendo el grabador directamente a internet. Lo que no se debe hacer nunca es la solución rápida de dar de alta el grabador con una dirección pública y un puerto abierto: es la forma más sencilla de conseguir ver las cámaras desde el móvil, pero también la forma más habitual de acabar con esas mismas cámaras listadas en un buscador de dispositivos expuestos en internet, accesibles para cualquiera. El modelo que funciona en retail es grabar en local y mirar en central: cada tienda guarda su propio vídeo en su propio grabador, y una conexión cifrada permite consultarlo desde fuera sin exponer nada a la red pública. Así, si una tienda se queda sin internet un rato, sigue grabando igualmente. Qué diferencia hay entre depender del grabador local o de una nube se explica en grabador NVR o nube.
¿El Wi-Fi de clientes es obligatorio separarlo?+
Obligatorio como tal no hay una norma que lo diga con ese nombre, pero mezclarlo con la red del terminal de cobro es asumir un riesgo que no compensa lo que se ahorra en no separarlo. Cualquier dispositivo de un cliente conectado a la misma red que el TPV es, en la práctica, un punto de entrada potencial hacia el sistema de pago, y eso no depende de que el cliente tenga malas intenciones: basta con un móvil con malware sin que su dueño lo sepa. Separarlo con un portal cautivo —la pantalla de bienvenida que pide aceptar condiciones antes de navegar— cuesta poco de montar sobre la red que ya hay en cada tienda. Además, hacerlo bien tiene una ventaja añadida que no es de seguridad: da datos reales de afluencia, cuánta gente entra y en qué franjas. La conexión de cada tienda y cuánta capacidad hace falta para separar bien ambas redes se explica en fibra y redes.
¿Cuánto vídeo hay que guardar?+
Un mes como máximo con carácter general, y solo se conservan más tiempo grabaciones concretas que documenten un hecho ya denunciado, no el archivo completo del mes por si acaso. Guardar más de lo necesario no es ser más prudente ni da más protección legal: es justo lo contrario, porque conservar grabaciones sin un motivo concreto incumple el principio de conservación mínima que rige la videovigilancia. En una cadena de varias tiendas ese plazo tiene que ser el mismo en todas, con el mismo procedimiento de borrado automático configurado en cada grabador, porque criterios distintos por tienda son riesgos distintos. También hace falta un cartel informativo visible en cada tienda y un único responsable en la central capaz de atender una solicitud de acceso a las imágenes, con el mismo procedimiento en todas. Cuánto tiempo conviene guardar según el tipo de negocio se explica en cuánto tiempo guardar las grabaciones.
¿Qué cámaras conviene usar al replicar el montaje en varias tiendas?+
Lo primero es elegir un modelo único, o como mucho dos según el tamaño del local, y usarlo en todas las tiendas de la cadena sin excepciones: eso abarata el mantenimiento porque el técnico que atiende una incidencia ya conoce el equipo, y permite tener recambios comunes en vez de un stock distinto por tienda. Dentro de esa elección, la disyuntiva habitual es cámara por wifi frente a cámara con cable de red y alimentación por PoE. En un local comercial con muchos dispositivos wifi de clientes conectados a la vez —justo el escenario de una tienda con portal cautivo—, la interferencia y la congestión del wifi hacen que el PoE sea la opción más fiable, porque no compite por el mismo ancho de banda inalámbrico. El PoE también simplifica la instalación en tiendas nuevas, porque un solo cable lleva datos y alimentación. La comparación completa está en cámaras wifi o PoE.
¿Hay que avisar a los empleados de que las cámaras graban?+
Sí, siempre, y hay que hacerlo antes de que la cámara empiece a grabar, no después de haberla instalado. Informar previamente no es un trámite opcional que se pueda dejar para más adelante: es un requisito para que esa grabación pueda usarse legítimamente, por ejemplo si algún día hace falta como prueba ante un incidente. La forma habitual de cumplirlo es un cartel visible en cada zona grabada más una comunicación escrita al equipo, explicando qué zonas están cubiertas y con qué finalidad, que en una tienda suele ser la seguridad del local y la prevención de pérdidas, no la supervisión constante de cada empleado. Con varias tiendas conviene que ese aviso sea idéntico en todas, redactado una sola vez por la central en vez de improvisado local a local. Qué zonas se pueden grabar y cómo informar correctamente al equipo se explica con detalle en cámaras a empleados: qué dice la ley.
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