80 puestos,
cero sustos.
Una consultora financiera de Barcelona con 80 puestos y datos sensibles tenía incidencias IT constantes y teletrabajo poco seguro. Reforzamos seguridad, accesos y puestos. Resultado: −60% de incidencias y trabajo remoto protegido.

Datos sensibles, incidencias constantes
Una consultora financiera no puede permitirse fugas ni paradas, y el teletrabajo lo complicaba.
Datos financieros
Información confidencial de clientes que exige seguridad y control de accesos estrictos.
Incidencias frecuentes
Caídas y problemas de equipos que restaban horas de trabajo a 80 personas.
Teletrabajo inseguro
Accesos desde casa sin protección clara: un riesgo para datos críticos.
Perímetro, accesos y puestos blindados
Seguridad de extremo a extremo para los 80 puestos, dentro y fuera de la oficina.
Firewall NGFW
Cortafuegos de nueva generación filtrando el tráfico y protegiendo el perímetro digital.
VPN site-to-site
Conexiones cifradas entre sedes y para el teletrabajo, sin exponer los sistemas.
Escritorios virtuales + MFA
Puestos virtuales con doble factor: los datos nunca salen del entorno controlado.
Copias y monitorización
Backup gestionado y supervisión proactiva para detectar problemas antes de que afecten.
Menos incidencias, más tranquilidad
Las incidencias constantes casi nunca son el problema
Cuando una oficina de ochenta personas vive apagando fuegos, el fuego suele ser el síntoma. Debajo hay tres causas que se repiten.
La primera es el parque heterogéneo. Equipos comprados en tandas distintas, con sistemas en versiones distintas y programas instalados por quien pasaba por allí. Cada avería es entonces un caso único, imposible de resolver rápido y imposible de prevenir, porque no hay dos puestos iguales sobre los que aplicar la misma solución.
La segunda es que el perímetro dejó de existir. Cuando el trabajo estaba dentro de la oficina, proteger la puerta bastaba. Con teletrabajo, la puerta está en el salón de ochenta casas, con sus routers, sus redes compartidas y sus ordenadores familiares. Por eso los escritorios virtuales resuelven tanto: los datos no salen del centro, lo que viaja es la imagen de la pantalla.
La tercera es la contraseña. En una firma que maneja información financiera, el ataque realista no es alguien perforando un cortafuegos: es una credencial reutilizada que apareció en una filtración ajena. El doble factor corta esa vía de golpe, y es la medida con mejor relación entre lo que cuesta y lo que evita.
Con eso encima, el firewall y la segmentación hacen lo que deben: limitar hasta dónde llega quien consigue entrar. Un perímetro fuerte con una red plana por dentro solo cambia el sitio del problema; separar producción, administración y sistemas críticos es lo que impide que un incidente se convierta en un incidente en todo.
Por dónde empezar en una oficina así
En este orden, que no es el que suele proponer un catálogo pero sí el que da resultado antes.
Inventario y parcheo
Saber qué equipos hay y mantenerlos al día resuelve más incidencias que cualquier compra. Es lo menos vistoso y lo más rentable.
Doble factor primero
En el correo y en el acceso remoto, antes que en ningún otro sitio. Son las dos puertas por las que se entra de verdad.
Copias que se restauran
Una copia que nadie ha probado a recuperar no es una copia. Conviene restaurarla de vez en cuando y cronometrar cuánto se tarda.
Segmentar por dentro
Que administración, dirección y sistemas críticos no compartan la misma red plana. Limita el alcance de cualquier susto.
Lo que sueles preguntar
¿Por dónde se empieza si hay presupuesto ajustado?+
Por el doble factor de autenticación en el correo y el acceso remoto, y por comprobar que las copias de seguridad se restauran de verdad. Son las dos medidas que más riesgo quitan por cada euro invertido, y ninguna exige renovar equipos ni hacer obra de infraestructura: son configuración sobre lo que ya existe. El doble factor cierra la vía de entrada más habitual, que no es alguien perforando un cortafuegos sino una contraseña reutilizada que apareció filtrada en otro servicio sin relación con la empresa. Las copias probadas cierran la salida: si algo falla de todos modos, hay manera real de recuperar los datos en horas y no en días. Después de esas dos, lo siguiente con mejor relación entre coste y riesgo evitado suele ser el inventario de equipos y el parcheo regular. Los cambios de arquitectura más caros, como la segmentación o los escritorios virtuales, pueden esperar a una segunda fase.
¿El escritorio virtual va bien para todo el mundo?+
Va muy bien para los puestos de oficina y gestión, que en una consultora suele ser la mayoría del equipo: contabilidad, análisis, atención al cliente, cualquier tarea que viva sobre todo en hojas de cálculo, correo y aplicaciones de gestión. Ahí la ventaja es clara, porque los datos nunca salen del entorno controlado —lo que viaja hasta el ordenador de casa es solo la imagen de la pantalla— y un portátil perdido o robado no supone perder información, porque no había ninguna guardada en él. Donde hay que mirarlo con más calma es en diseño gráfico, edición de vídeo o cualquier cálculo que exija mucha potencia gráfica: ahí el equipo local sigue teniendo ventaja, porque un escritorio virtual bien dimensionado para ese uso resulta caro. La solución habitual en consultoras con perfiles mixtos es no forzar un modelo único: escritorio virtual donde compensa, equipo físico gestionado donde no.
¿Es obligatorio el doble factor?+
Obligatorio por ley de forma general no lo es, aunque distintas normativas sectoriales y de protección de datos empujan cada vez más en esa dirección. Lo que de verdad importa no es la obligación formal sino lo que separa en la práctica: una credencial filtrada en un tercero ajeno a la empresa —algo sobre lo que la empresa no tiene ningún control— deja de servir para entrar si hace falta un segundo factor que solo tiene el empleado, normalmente el móvil. En una firma que trata datos de clientes con información financiera o personal sensible, tratar el doble factor como opcional es difícil de justificar el día que algo falla. Implantarlo no es caro ni complejo: la mayoría de servicios de correo y de acceso remoto ya lo incluyen, solo hay que activarlo y explicarlo bien al equipo. Cómo encaja esto dentro de un contrato de mantenimiento más amplio lo explicamos en qué debe incluir un contrato de mantenimiento.
¿Cuánto tarda un cambio así en notarse?+
Depende de qué parte del cambio se mire. El doble factor y el parcheo regular se notan rápido, en cuestión de semanas, porque cortan de raíz el goteo de incidencias pequeñas que antes ocupaba horas cada semana: contraseñas comprometidas, equipos desactualizados que fallan, virus que entraban por una vulnerabilidad ya conocida y sin corregir. Es el tipo de mejora que se ve en el número de tickets antes de verse en ningún informe. Los cambios de arquitectura, como la segmentación de la red interna o el despliegue de escritorios virtuales, son distintos: se implantan por fases, puesto a puesto o departamento a departamento, y su efecto se aprecia a lo largo de todo el proyecto en vez de de golpe. No conviene juzgar el proyecto entero por lo lento que parece al principio, cuando todavía convive lo nuevo con lo antiguo mientras se completa la migración.
¿Cómo se protegen las copias de seguridad en una consultora con datos de clientes?+
La referencia sigue siendo la regla 3-2-1: al menos tres copias de lo que no te puedes permitir perder, en dos soportes distintos, con una de ellas fuera de la oficina. En una consultora con datos de clientes, a eso hay que añadir dos cosas concretas. La primera es el cifrado: una copia con información financiera o personal que sale de la oficina —a un disco externo o a un proveedor en la nube— tiene que viajar y guardarse cifrada, porque si no, perder ese soporte es tan grave como perder los datos en el ordenador original. La segunda es la prueba de restauración: una copia que nadie ha comprobado que se recupera no es una copia, es una suposición. Si dudas entre montar un NAS propio o contratar copia en la nube, en NAS o nube para copias de seguridad se explica según cuál sea tu punto de fallo real.
¿Qué pasa si entra un ransomware pese a todas estas medidas?+
Ninguna medida deja el riesgo en cero, así que conviene tener claro qué hacer en las primeras horas antes de que haga falta. Lo primero es aislar el equipo o los equipos afectados de la red inmediatamente, desconectando el cable o el wifi, para frenar que el cifrado se extienda a carpetas compartidas o a otros puestos conectados a los mismos recursos. Lo segundo es no pagar el rescate: no hay garantía de recuperar nada a cambio, y pagar no arregla la vía de entrada que hizo posible el ataque. Con las copias de seguridad probadas de la pregunta anterior, la salida suele ser restaurar desde la última copia limpia una vez confirmado que el origen del ataque está identificado y cerrado. Precisamente por eso las copias probadas y el doble factor son las dos medidas que determinan si un incidente así se queda en un susto de una tarde o en varios días parados. El detalle está en ransomware: las primeras horas.
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