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Caso de éxito · Apartamento · Barcelona

Controla tu piso
sin estar.

El propietario de un piso de alquiler en Barcelona necesitaba vigilar y dar acceso sin molestar a los inquilinos ni desplazarse. Montamos vigilancia discreta, sensores y accesos por código. Ahora controla la entrada 24/7 desde el móvil.

Apartamento de alquiler con una cámara de seguridad discreta junto a la entrada
24/7ACCESO POR CÓDIGO
El reto

Vigilar y dar acceso a distancia

Un piso de alquiler exige control y discreción, sin estar presente cada vez.

01

Entregas de llaves

Coordinar llaves con cada inquilino o invitado era un lío y un riesgo.

02

Sin visibilidad

Imposible saber qué pasaba en la entrada estando lejos.

03

Discreción

Necesitaba seguridad sin convertir el piso en un set de cámaras.

La solución

Seguridad discreta y gestionable

Todo controlable desde el móvil, sin presencia física.

Videovigilancia discreta

Cámaras en accesos comunes, señalizadas y conforme al RGPD, sin invadir el espacio del inquilino.

Sensores de presencia

Detección de movimiento con alertas al móvil para enterarte al instante.

Códigos de acceso temporales

Entrada por código que caduca: cada inquilino el suyo, sin entregar llaves.

Automatización de luces

Iluminación automática que simula presencia y mejora la seguridad.

El resultado

Control total a distancia

24/7Acceso temporal por código
0Llaves que entregar
100%Gestión desde el móvil
RGPDVigilancia conforme
Por qué pasa

Vigilar un piso de alquiler tiene un límite legal

La parte difícil de este encargo no es técnica: es saber dónde termina lo que puedes grabar cuando la vivienda la ocupa otra persona.

Mientras dure el contrato, la vivienda arrendada es el domicilio del inquilino, no tu propiedad a efectos de intimidad. Eso deja fuera cualquier cámara dentro del piso, y también las que enfoquen a una ventana o a una terraza de uso privativo. Lo que sí se puede vigilar es el acceso y las zonas de uso propio, y siempre con el cartel informativo puesto y el borrado al mes.

La cerradura por código resuelve el otro problema, que es más mundano y más caro de lo que parece: las llaves. Cada juego que entregas es un juego que no controlas, y una copia hecha sin permiso no deja rastro. Un código temporal, en cambio, caduca solo y deja registro de a qué hora entró cada uno, que es justo lo que necesitas si algo pasa entre dos inquilinos.

El fallo que más vemos en instalaciones de este tipo no es de diseño, es de mantenimiento: la cámara se queda con la contraseña de fábrica y sin actualizar. Una cámara así no vigila tu piso, lo publica. La configuración inicial y las actualizaciones son parte del trabajo, no un extra.

Y hay un detalle que solo aparece con el tiempo: entre inquilino e inquilino el piso se queda sin nadie que reinicie un router o avise de un corte de luz. Si la seguridad depende de una conexión que nadie vigila, en algún momento se apaga sola.

Si te pasa lo mismo

Cuatro decisiones antes de instalar

Se toman en diez minutos y evitan tanto un disgusto legal como una instalación que deja de funcionar sin que te enteres.

01

Déjalo en el contrato

Que el contrato de alquiler recoja qué hay instalado y qué graba. Es transparencia con el inquilino y te ahorra la discusión el día que aparece la duda.

02

Cartel en el acceso

Visible antes de entrar en la zona vigilada, con quién es el responsable. Es obligatorio y es lo primero que se comprueba si hay reclamación.

03

Códigos, no llaves

Uno por persona y con caducidad. Si además queda registro de aperturas, tienes resuelta la mitad de los conflictos de entrada y salida.

04

Piensa en el piso vacío

Conexión y alimentación que aguanten sin nadie delante, y un aviso al móvil si el sistema deja de responder.

Dudas frecuentes

Lo que sueles preguntar

¿Puedo poner una cámara dentro del piso que alquilo?+

No mientras esté alquilado. Durante la vigencia del contrato, el piso es el domicilio del inquilino a todos los efectos, aunque la propiedad sea tuya, y grabar su interior no está permitido bajo ningún concepto: ni el salón, ni una cocina compartida, ni mucho menos un dormitorio. Esa protección no depende de que confíes o no en quien vive allí, es un derecho que no se negocia en el contrato de alquiler. Lo que sí puedes vigilar, y de forma legítima, son las zonas de uso exclusivamente tuyo como propietario: el acceso al edificio, el rellano si es privativo, o un trastero o garaje que no forme parte de la vivienda arrendada. Esa vigilancia tiene que estar señalizada con un cartel visible antes de entrar en el área grabada, y las cámaras deben apuntar solo a esas zonas, nunca reencuadradas hacia ventanas o terrazas del piso. Es la diferencia entre vigilar tu propiedad y vigilar a tu inquilino, y solo la primera es legal.

¿Y en un alquiler de temporada o turístico?+

Cambia el tipo de contrato, pero no cambia el principio de fondo: mientras alguien ocupa la vivienda, sea por un año o por un fin de semana, el interior sigue siendo su espacio privado y no se puede grabar. Lo único que varía con un alquiler de temporada es la frecuencia con la que entra gente nueva, lo que en la práctica hace todavía más útil tener accesos por código en vez de cámaras dentro del piso: cada huésped entra con el suyo y no hace falta coordinar entregas de llaves cada pocos días. Donde sí se puede vigilar es en el acceso al edificio o al piso, con el cartel correspondiente, igual que en un alquiler de larga duración. Muchos anuncios de alquiler turístico incluyen ahora un aviso sobre cámaras en el exterior de la vivienda precisamente por esto: informar antes de la reserva evita que el huésped se lleve una sorpresa desagradable al llegar, y también evita reclamaciones después.

¿Necesito avisar al inquilino de que hay cámaras?+

Sí, siempre, y conviene hacerlo de dos formas a la vez: con el cartel informativo visible en la zona vigilada, que es obligatorio, y además por escrito antes de que el inquilino se instale, idealmente como una cláusula del propio contrato de alquiler que explique qué está grabado y qué no. El cartel cumple con la normativa de protección de datos, pero el aviso por escrito es el que de verdad evita conflictos: si el inquilino sabe desde el primer día que la cámara está en el portal y no dentro del piso, no hay lugar para la duda ni para la desconfianza más adelante. Informar antes resuelve la inmensa mayoría de los roces que suelen surgir con este tema, porque la mayoría no nacen de que haya una cámara, sino de que el inquilino la descubre por su cuenta y se pregunta qué más no le han contado. Un aviso claro desde el principio es, además de un requisito legal, la forma más barata de evitarte ese problema.

¿Qué pasa si se va la luz estando el piso vacío?+

Depende de cómo se haya montado la instalación. Un sistema pensado para un piso de alquiler, que puede pasar semanas sin nadie dentro, no debería depender por completo de que la corriente no falle nunca: con una pequeña alimentación de respaldo en los puntos clave, cámaras y router aguantan un corte breve sin dejar de grabar ni de avisar. Lo que marca la diferencia no es solo esa alimentación, sino también cómo esté cableada la instalación: un sistema con cámaras conectadas por cable de red, en vez de depender únicamente del wifi, suele ser más estable ante microcortes y más fácil de alimentar de forma centralizada desde un único punto. Con un aviso configurado en el móvil, además, te enteras de que ha habido un corte en el momento en que ocurre, en vez de descubrirlo al revisar las grabaciones semanas después y encontrarte con un hueco sin explicación. Puedes ver esta comparación en cámaras wifi o cámaras por cable.

¿Cuántas cámaras hacen falta para vigilar los accesos de un piso de alquiler?+

Lo que decide el número no es el tamaño del piso, sino cuántos puntos de entrada y salida tiene el edificio y la zona que es responsabilidad tuya como propietario. Un portal con una sola puerta y sin zonas comunes adicionales puede resolverse con una cámara bien colocada; un edificio con garaje, trastero o varios accesos secundarios necesita cubrir cada uno de esos puntos para que la vigilancia tenga sentido, porque una sola cámara enfocando la puerta principal deja fuera cualquier otra entrada. También influye si quieres solo ver quién entra o además identificar caras y matrículas con nitidez, porque eso condiciona dónde y a qué altura se coloca cada cámara, no solo cuántas hay. Lo razonable es empezar por los accesos que de verdad te preocupan y no reproducir un catálogo estándar pensado para un edificio distinto al tuyo. Puedes verlo con más detalle en cuántas cámaras necesitas realmente.

¿Merece la pena poner también una alarma, o basta con las cámaras?+

Depende de qué problema quieras resolver. Una cámara te permite ver y grabar lo que pasa, pero no avisa por sí sola de que algo está ocurriendo ahora mismo salvo que tenga detección de movimiento configurada, y aun así el aviso llega después del hecho. Una alarma con sensores está pensada justo para lo contrario: detectar una entrada no autorizada en el momento en que sucede y avisar al instante, antes de que haya nada que lamentar. En un piso de alquiler, donde el mayor riesgo no suele ser un robo sino un acceso indebido fuera de las fechas acordadas o un huésped que no se va cuando toca, la combinación de las dos cosas suele rendir más que cualquiera por separado: la cámara documenta y la alarma avisa a tiempo. Si solo puedes empezar por una, lo habitual es priorizar según qué preocupa más en tu caso concreto. Lo desarrollamos en alarma o cámara, cuál instalar primero.

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